lunes, 14 de septiembre de 2020

Profecía autocumplida.

Me acostumbré
a tenerte cerca.

A no acostarme sin oír tu voz.

Me acostumbré a ganar
cuando nunca quise
acostumbrarme.

Lo dije desde el principio.

Porque todo acaba,
porque siempre pierdo.

Porque no sé ganar
y otra vez me quedé atrás.

Ya lo sabía...
y me acostumbré.

No hay comentarios:

Publicar un comentario