viernes, 1 de octubre de 2021
Luz.
domingo, 15 de agosto de 2021
Autoservicio.
No necesito a nadie
para desplegar mis alas,
aunque a veces pesen
o se queden atrancadas.
No necesito a nadie
para llegar a la cima.
Yo camino,
yo escalo,
yo me abro la senda
por la que quiero ir.
No necesito a nadie
para sentirme completa,
pues noto cada una de mis piezas,
siento el encaje,
no me falta ninguna.
Conmigo me basta
para armar el puzzle.
No necesito a nadie.
Deja el cucharón tranquilo
que,
en esta vida,
miércoles, 30 de junio de 2021
Te brillen los ojos.
Si somos,
o no somos.
Si nos queremos,
o no nos queremos.
Si tenemos
o no tenemos
algún tipo de remedio.
No me importa.
Lo único
que busco
es que,
todos los días de tu vida,
te brillen los ojos de felicidad.
Igual que cuando me miras.
Pero siempre,
aunque yo no esté.
lunes, 21 de junio de 2021
Tu batalla.
Me comen mis propios demonios.
Y me abrazan
brazos nuevos.
Y no siento nada.
Lloro de madrugada.
Y me llaman a las tantas.
Y dicen que todo va bien.
Pero no me calma.
Sonrío de forma triste.
Y sonríen otros labios a centímetros,
y me hacen sonreír,
porque sé que es lo esperado.
Aunque no me late el pecho,
no me late como antes.
Noto otros dedos
acariciándome el hombro.
Y no me sanan.
Porque me despierto por la mañana
y,
si no te veo a ti,
no se me cierra la herida,
no se me vuelven las ganas.
Aunque vea otros ojos claros,
aunque sienta calor,
aunque sienta paz...
a veces daría todo
por sentir tu frío
y tu batalla.
viernes, 4 de junio de 2021
Autonomía.
Cojo el lápiz
para borrar los últimos versos.
Vuelvo a ser dueña de mí.
Me siento.
Me busco.
Me encuentro.
Todas las páginas malgastadas,
se rompen ahora en pedazos.
No voy a permitirme
volver a dudar de mí:
eso es un privilegio estructural.
Porque una vez duda
alguien como yo,
el sistema es una apisonadora.
Así que camino.
Porque alguien tenía
que caminar.
Y no vas a ser tú
quién me diga que no empiece.
jueves, 27 de mayo de 2021
Destellos.
Acabo de volver a sentir
cómo los ojos me brillaban.
Desde el día que te conocí
nadie que no fueras tú
había provocado ni un destello.
Se siente raro en las pupilas.
Acostumbrada al color
de tus destellos,
eléctrico,
fuerte,
llamativo...
este es como una inyección
de oxígeno.
Y me ayuda,
eso de respirar,
me ayuda.
Poder relajar el pecho,
coger aire
y ver cómo siempre,
pase lo que pase,
hay un nuevo punto de salida
y se puede volver a empezar.
sábado, 8 de mayo de 2021
Última vez.
Me siento pequeña.
¿Será esta
la última vez que sienta?
Puede ser.
Tengo miedo.
Me siento muy pequeña.
Mejor
no sentir.